jueves, 14 de noviembre de 2013
Amarga victoria
Sí, llegué a mi meta. Después de más de siete años con un TCA, logré lo que quería. Sin embargo, me siento para la mierda. Se supone que esto iba a hacerme feliz... no estoy feliz. Estoy decepcionada. Estoy cansada. Quiero apagar todos los sonidos. Que se callen las voces. Dormir.
martes, 12 de noviembre de 2013
Algunas noticias
Como se habrán dado cuenta (o tal vez nadie lo haya
notado) estoy remodelando el blog. Quiero algo simple, minimalista y
funcional. También me gustaría que sea delicado, elegante y femenino, pero no
femenino estilo cursy. Bah, soy muy complicada, ya lo sé. En fin, si alguien
tiene alguna sugerencia, pedido, comentario o lo que sea, no dude en dejar un
comentario.
Tengo muchas cosas que contarles, igual prometo que no me
extenderé demasiado. No pretendo escribir en una entrada todo lo que no dije
por más de un año. De a poco todo irá saliendo.

Primero, la universidad. Bueno, por suerte ya terminé la cursada, ahora me queda rendir los seis finales y con eso ya terminaré el segundo año de mi carrera. La verdad es que no puedo estar más contenta con lo que estoy estudiando, amo la carrera. También tengo que reconocer que mis compañeros son increíbles y muy buenos. Se imaginarán que soy
Otro tema: peso/comida. Estoy bajando, demasiado lento para mi gusto, pero por lo menos estoy bajando. Me encuentro a 200 gramos de mi meta, a la que siempre me impidieron llegar, y sin embargo estoy más deprimida que nunca. Supongo que la depresión viene por no comer, por el bajo peso, porque no estoy durmiendo más de tres horas por noche, porque estoy obsesionada y porque tengo miedo. Sé que no voy a poder parar esto. Cuando baje esos 200 gramos que me quedan, voy a querer seguir bajando… de hecho, ya estoy empezando a pensar en cómo se vería un 29 en la balanza, ¿se imaginan? Sería hermoso poder dejar atrás el 3 y que la cifra comience con un 2. Pero tengo que ser más fuerte. Prometí que intentaría parar, tengo que intentarlo de verdad. Igual, primero me falta bajar estos gramos y después ya veré qué hago.
A mis piernas sigo viéndolas tan obesas, gordas, fofas e inmensas como siempre. Sé que
bajaron porque los números en la cinta métrica lo indican. Bajaron porque todos
los pantalones me quedan grandes. Bajaron porque todos me lo dicen. Pero no hay forma en que yo pueda ver ese cambio.
Es
completamente injusto que todos puedan verlo menos yo. Yo soy la que se mata de
hambre, la que hace ejercicio hasta el agotamiento, la que ayuna, la que vomita, la que se
laxa, la que se corta, la que se desmaya, la que se aisla de sus amigos/familia, la que se banca el mal humor, la depresión, el insomnio, los dolores de cabeza, los mareos… yo soy la que sufre en este mundo todos los días y, aún así,
soy la única que no puede ver los cambios. No es justo.
Espero que ustedes se encuentren bien, hermosas. Ánimo y mucha fuerza para esta semana!
jueves, 7 de noviembre de 2013
Regresé
Hace tiempo que tengo ganas de volver a escribir en el blog, pero no tengo demasiado tiempo como para escribir una entrada como la gente. Mañana, por suerte, termina la cursada en la facultad; lo cual me dejará más tiempo libre y supongo que podré dedicar más tiempo al blog y pasarme por los vuestros, o al menos eso espero :P
Las amo a todas, preciosas, y espero que estén mucho más que bien...
Las amo a todas, preciosas, y espero que estén mucho más que bien...
miércoles, 23 de mayo de 2012
Remember who you are...
La idea de esta entrada no es extenderme demasiado ni aburrir a nadie, sino contar un poco qué fue lo que pasó durante estos meses y qué cosas cambiaron. ¿Saben? Estoy muy confundida, tal vez escribir aquí me ayude o tal vez me enrede tanto que no entienda nada de lo que quise poner :P
Cuando llegó el momento de internarme estaba muy asustada. Mi novio me había dicho que me esperaría, que esperaba que aproveche la oportunidad que estaba teniendo y que ponga de mi parte para curarme y que me dejen salir más rápido.
Entré pesando menos de 35 kilos. Como se imaginaran, los primeros días fueron un infierno. Estaba en un lugar desconocido, con gente desconocida y encima querían obligarme a comer. Me negué a comer pero a ellos no les importó. Me pusieron una sonda y como quería sacármela terminaron dejándome sedada por varios días de los cuales no me acuerdo nada.
De lo próximo que soy consciente es de que estaba más tranquila y que ya no tenía la sonda esa. No quería que me la pongan de nuevo y si seguía sin comer sabía que lo harían, así que empece a intentar comer un poco de las cosas que me daban. Pero claro... ellos querían que coma carne y yo me negaba a comerla(nunca me comería a un pobre animalito), tuvimos muchos problemas por eso. Según el psicólogo los animales no me importaban nada sino que todo era una excusa para salirme con la mía y no comer, que era una caprichosa, que no me interesaba curarme y blablabla. Después de eso me negué a volver a hablar con el psicólogo, los médicos o quien fuera, tal vez haya sido infantil, pero si cuando les decía algo no me creían ¿para qué hablarles? Al final ganaron ellos, comí carne y vomité todo (no fue provocado). Terminamos en una especie de acuerdo de que comería pollo y nada más...
A todo esto, estaba subiendo bien de peso aunque todavía faltaba pero en mi cabeza no cambiaba nada: yo sabía que cuando saliera todo sería como antes. Estaba muy cerrada y no dejaba que nadie se "acerque" a mi, mucho menos un psicólogo... era como si estuviera programada para hacer todo lo que ellos quisieran, comía lo que querían, decía lo que querían, hacía las actividades que querían, pero en ningún momento se fue la voz en mi cabeza.
El tiempo pasó, salí hace casi 15 días pesando más de 45 kilos (no me dijeron bien cuánto). Ya varios días tuve problemas con la comida y no comí nada.
Dicen que tengo anorexia y yo todavía no lo entiendo. No tengo muchos problemas con mi peso... sé que muchas veces bajo más de lo que debería y cuando estoy en los huesos, así como si tuviera sobrepeso, me doy asco. Cuando paso el límite, no me molesta tener que subir de peso... mi problema es con la comida, no quiero comer. Por más que existiera la posibilidad de comer y no subir de peso, o un alimento mágico que te quemara toda la grasa de tu cuerpo, no lo comería. Sigo sin soportar tener algo en la boca... meses internada para que lo único que puedan hacer es subirme de peso.
Mi novio me espero e intentamos estar juntos, pero no le hace gracia que siga teniendo problemas con la comida, no lo entiende... Intenta que coma a toda costa, quiere obligarme y yo no soporto eso... es como si siguiera internada, sólo que ahora en vez de médicos es mi novio quien quiere obligarme y yo no entiendo eso.
El psicólogo al que tengo que ir es una mierda y me cae muy mal. Supongo que pretende que me siente y le cuente mis cosas, mi vida, y no me interesa hacerlo porque eso no me servirá de nada. Sigo buscando una solución a todo esto, quiero ser feliz y sentirme normal pero no sé cómo hacerlo.
¿Recuerdas todas las veces que prometiste silencio? ¿Todos los días que quisiste olvidar? ¿Recuerdas las noches de llanto, insomnio, pesadillas... donde no sabías que era fantasía y que era realidad? ¿Qué hay de los insultos, los golpes, las voces en tu cabeza? ¿Los huesos, el blanco, el vacío y la tristeza?
Cuando llegó el momento de internarme estaba muy asustada. Mi novio me había dicho que me esperaría, que esperaba que aproveche la oportunidad que estaba teniendo y que ponga de mi parte para curarme y que me dejen salir más rápido.
Entré pesando menos de 35 kilos. Como se imaginaran, los primeros días fueron un infierno. Estaba en un lugar desconocido, con gente desconocida y encima querían obligarme a comer. Me negué a comer pero a ellos no les importó. Me pusieron una sonda y como quería sacármela terminaron dejándome sedada por varios días de los cuales no me acuerdo nada.
De lo próximo que soy consciente es de que estaba más tranquila y que ya no tenía la sonda esa. No quería que me la pongan de nuevo y si seguía sin comer sabía que lo harían, así que empece a intentar comer un poco de las cosas que me daban. Pero claro... ellos querían que coma carne y yo me negaba a comerla
A todo esto, estaba subiendo bien de peso aunque todavía faltaba pero en mi cabeza no cambiaba nada: yo sabía que cuando saliera todo sería como antes. Estaba muy cerrada y no dejaba que nadie se "acerque" a mi, mucho menos un psicólogo... era como si estuviera programada para hacer todo lo que ellos quisieran, comía lo que querían, decía lo que querían, hacía las actividades que querían, pero en ningún momento se fue la voz en mi cabeza.
El tiempo pasó, salí hace casi 15 días pesando más de 45 kilos (no me dijeron bien cuánto). Ya varios días tuve problemas con la comida y no comí nada.
Dicen que tengo anorexia y yo todavía no lo entiendo. No tengo muchos problemas con mi peso... sé que muchas veces bajo más de lo que debería y cuando estoy en los huesos, así como si tuviera sobrepeso, me doy asco. Cuando paso el límite, no me molesta tener que subir de peso... mi problema es con la comida, no quiero comer. Por más que existiera la posibilidad de comer y no subir de peso, o un alimento mágico que te quemara toda la grasa de tu cuerpo, no lo comería. Sigo sin soportar tener algo en la boca... meses internada para que lo único que puedan hacer es subirme de peso.
Mi novio me espero e intentamos estar juntos, pero no le hace gracia que siga teniendo problemas con la comida, no lo entiende... Intenta que coma a toda costa, quiere obligarme y yo no soporto eso... es como si siguiera internada, sólo que ahora en vez de médicos es mi novio quien quiere obligarme y yo no entiendo eso.
El psicólogo al que tengo que ir es una mierda y me cae muy mal. Supongo que pretende que me siente y le cuente mis cosas, mi vida, y no me interesa hacerlo porque eso no me servirá de nada. Sigo buscando una solución a todo esto, quiero ser feliz y sentirme normal pero no sé cómo hacerlo.
¿Recuerdas todas las veces que prometiste silencio? ¿Todos los días que quisiste olvidar? ¿Recuerdas las noches de llanto, insomnio, pesadillas... donde no sabías que era fantasía y que era realidad? ¿Qué hay de los insultos, los golpes, las voces en tu cabeza? ¿Los huesos, el blanco, el vacío y la tristeza?
domingo, 20 de mayo de 2012
I'm back
Hola chicas! La verdad es que se siente raro escribir aquí de nuevo y tampoco sé mucho que decir. Os quiero muchísimo a todas, las extrañé que no se dan una idea y espero que todas estén de maravillas y que pronto podamos hablar.
lunes, 2 de enero de 2012
Hasta luego pricesitas...
En menos de siete horas estaré internada, no sé por cuanto tiempo. Tengo que subir más de quince kilos, es demasiado...tal vez y si me comporto bien puedo terminar de subirlos en un hospital de día, no sé...
Las quiero mucho a todas ustedes; y les prometo que este no será un final, será un nuevo comienzo...
Las quiero mucho a todas ustedes; y les prometo que este no será un final, será un nuevo comienzo...
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